Manejo de Trastornos Alimenticios
La terapia en estos casos está orientada a que la persona aprenda a manejar de forma adecuada la conducta alimentaria, igualmente se trabaja la percepción corporal, la estabilidad emocional y la autoestima. Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso, se incorporan elementos dirigidos hacia los valores de la persona y la construcción de una vida inherentemente reforzante.
Dada la gran repercusión social que están teniendo en la actualidad, los trastornos alimenticios que pueden considerarse más traumáticos y conocidos son:
Anorexia: trastorno que se caracteriza por un rechazo sistemático de los alimentos y una restricción nociva de la ingesta,
Bulimia nerviosa: trastorno que se caracteriza por el consumo de gran cantidad de comida en forma de atracón, así como una compensación posterior mediante el vómito, el ayuno, el abuso de laxantes o el ejercicio físico excesivo.
No obstante, existen múltiples trastornos de la alimentación, igualmente problemáticos, dada su incidencia en la sociedad actual y el grado de sufrimiento mental que producen en la persona:
Trastorno por atracón: caracterizado por el consumo de gran cantidad de alimentos de forma rápida y en un plazo de tiempo muy corto, pero sin conductas de compensación,
Trastorno de ingesta compulsiva: caracterizado por el consumo de alimentos de forma descontrolada, en cualquier momento y lugar, como respuesta a sensaciones de ansiedad,
Ortorexia: problema que se caracteriza por consumir, de forma patológica y obsesiva, alimentos que son considerados "saludables" por la persona, y que puede llevar, en los casos más extremos, a la desnutrición,
Vigorexia: problema que se caracteriza por una obsesión por el estado físico, que incide sobre la conducta alimentaria del paciente y le conduce a realizar una actividad física extrema de manera frecuente,
Potomanía: problema que se caracteriza por la ingesta de gran cantidad de líquido, generalmente agua, con el propósito de adelgazar o de no engordar.